Vamos a hablar de algo que muchos conoceréis más que de
sobra, pero que muchísimos más de los que nos imaginamos no saben que pueden
hacer. Una inmensa cantidad de los usuarios que tenemos un dispositivo Android
tenemos contratada un plan de datos, que nos permite conectarnos a Internet por
medio de nuestra operadora aunque estemos en la calle y no tengamos WiFi. Pues
bien, esta conexión se puede compartir con los demás, o con nuestro tablet o
PC, en un momento determinado, y de una manera muy sencilla.
ásicamente, si vamos por la calle o estamos en casa de
otra persona, allí solo tendremos conexión a Internet por medio de nuestro
smartphone. Podremos twittear desde el móvil, conversar por medio de WhatsApp,
y recibir el correo. Sin embargo, el móvil no es la herramienta más útil para
realizar determinadas acciones más “profesionales” o “complejas”. Para esos
momentos, igual nos vendría genial poder utilizar el tablet WiFi que llevamos encima,
o incluso nuestro portátil. ¿Qué podemos hacer? Compartir la conexión 3G que
tenemos en nuestro móvil, y haciendo que este mismo cree una red WiFi que
nuestro ordenador, tablet, o el smartphone de nuestro amigo o familiar, será
capaz de detectar y conectarse, y todo ello sin que nosotros perdamos nuestras
capacidades de conexión. Eso sí, consumirá más batería, como es obvio.
Para activar esta funcionalidad, tenemos que dirigirnos a
Ajustes, y una vez aquí, a Conexiones Inalámbricas. Una vez aquí, tendremos que
prestar atención y buscar alguno de los siguientes términos: Zona WiFi o Módem
WiFi. Eso es lo que tenemos que hacer en Gingerbread. Si tenemos Ice Cream
Sandwich o posterior, será ligeramente diferente. Tendremos que acceder a
Ajustes, y entrar en Más…, que se encuentra englobado en la sección Conexiones
Inalámbricas y Redes. Una vez aquí, buscamos los mismos términos que antes.
Lo que nos queda es
básico. Por un lado, marcamos la casilla de Zona WiFi portátil.
Nuestro móvil ya estará compartiendo la red de datos que recibe por 3G y estará
creando una red WiFi. Justo debajo, nos encontramos los ajustes de esta red
WiFi que estamos creando. Aquí podemos seleccionar la configuración de
seguridad, lo que incluye el nombre de la red que estamos creando, la seguridad
de la misma, y la contraseña de esta, si es que la hemos configurado para que
la lleve.
A
continuación, ya solo tendremos que dirigirnos al otro dispositivo que queramos
conectar, buscar la red WiFi con el nombre que le hemos puesto, e introducir la
clave que hayamos ajustado.
Eso
sí, solo queda hacer dos recordatorios. Los dispositivos más antiguos, aun
siendo Android, puede que no tengan habilitada esta función, debido a que no
son capaces de ejecutarla. Por otro lado, hay que recordar que al final, la
fuente de Internet original es nuestra red 3G, por lo que es necesario tener
cobertura y que funcione nuestra conexión.
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